frank perozo

En el año 1989, Frank Perozo (conocido como Panchy), estudiaba en el colegio La Salle de la ciudad de Santiago. En esa época se creía el héroe de la clase, prefería jugar en lugar de estudiar, pero doña Fulvia, la directora del plantel, lo ponía en cintura, al igual que a todos los demás alumnos. Su desempeño era bueno hasta que llegaron las matemáticas y la trigonometría…, las consideraba muy difíciles porque no le gustaban los números; pero al final ha tenido que aprender a amarlos. Se consideró un buen estudiante y cuando se proponía ser aplicado, lo era. Nunca repitió un curso y que quede claro: ¡en clases le encantaba entretenerse! En las actividades, siempre se involucró en el teatro, porque le apasionaba; no obstante, también participaba regularmente en todos los deportes, jugaba hasta “belugas” y “chatas”.

Como anécdota, recuerda la vez en que la directora le solicitó que entregara el récord de notas firmado. Si no lo traía no podía entrar a clases. Esa fue la excusa perfecta para salir del plantel escolar a buscar dicho récord. Las horas pasaron y el querido don Panchy… ¡estaba desaparecido! Las clases del bachillerato fueron suspendidas para buscarlo.

Por su parte, él estaba entretenido en las tiendas mirando skateboards y todo lo que le llamara la atención. A las 12:00 m. llegó a su casa. El final se lo podrán imaginar… ¡Ha sido la pela más recordada de su vida!

Papapanchy…

Nos cuenta que lo mejor de ser padre es la oportunidad que le brinda la vida de procrear. Entiende que es la mayor de las experiencias que puede tener un hombre. Se considera un padre en quien se mezclan lo moderno y lo tradicional, y desea que su hijo asimile la educación de sus abuelos que son buenas personas con principios intachables.

Para su hijo Marco de ocho años de edad, él es su héroe, su “papapanchy”, su amigo. Es una réplica perfecta de su papá, según lo expresan la madre, la familia y los amigos; por lo que a Panchy le da miedo, ya que él era ¡candela! Panchy nos dice que Dios se encarga de manejar y balancear todo, para que él pueda compartir con su hijo el mayor tiempo posible, debido a que a veces tiene largos ciclos de trabajo que les impiden verse. Esto les duele a los dos.

Uno de sus anhelos es que su hijo pueda desarrollar una gran conciencia ciudadana, principios humanitarios y filantrópicos. “Ojalá sea un gran altruista; pero será Marco quien decidirá su camino. ¡Yo siempre estaré ahí!”, expresa Panchy.

Frank Perozo

Ha desarrollado una respetada carrera cinematográfica.

Frank Perozo es de los que piensan que no se tiene un año mejor que otro, que se tienen días mejores que otros. Vive el presente. Piensa que si un año fue bueno, el próximo será mejor. Lo importante es optimizarse cada día que pasa. Estos años lo han tratado súper bien por lo cual, nunca se quejaría. Todo en su vida fluye de manera perfecta.

“De la calle al cine… ”

Actualmente se encuentra inmerso en un proyecto fílmico muy personal llamado De la calle al cine. Es su primer reto como productor y director, y tiene ya más de un año trabajándolo. Por los resultados obtenidos hasta el momento, está muy contento. El país tendrá la oportunidad de entender y conocer cómo los que hacen cine se ganan la vida, y a la vez será una plataforma promocional para mostrar a la nación los nuevos talentos de directores, de guionistas y actores.

“Es un trabajo que realizo con todo mi corazón, el cual podrán visitar pronto en www.delacallealcine.com para enterarse de qué trata este reality”, concluye Panchy.

Disfruta de Frank Perozo en su más reciente película ¿Quién manda? junto a Nashla Bogaert ya en todos los cines.

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